CONSULTA PRESENCIAL 

 

¿Por qué consultar a un sexólogo ?

 

La sexualidad es una parte natural de la vida. Sin embargo, la capacidad y el deseo de beneficiarse de ella cambian y fluctúan a lo largo de nuestra existencia. Algunos factores, como la edad, el estado mental o emocional, la salud, las hormonas, el trabajo y las responsabilidades, una ruptura, o bien unos problemas personales pueden crear cambios importantes en la forma en que vivimos nuestra sexualidad.

 

Una consulta privada con un sexólogo calificado puede aportar calma y proporcionar un espacio privilegiado para el abordaje de la dificultad de forma profesional. Permite también la exploración y expresión más profunda de las necesidades, emociones y sentimientos relacionados con la situación.

 

¿Qué pasa durante las sesiones?

 

Durante nuestra primera reunión, hablamos sobre una variedad de temas, entre ellos, su salud física, sus opiniones sobre el género y la sexualidad, sus relaciones actuales y pasadas, etc. Durante esta sesión, le pediré que sea abierto y honesto sobre sus relaciones, actividades y preocupaciones sexuales.

 

Todas nuestras conversaciones son confidenciales y sin juicio. Al final de su primera sesión, y durante las siguientes, sugeriré ejercicios para practicar fuera de las horas de terapia.

 

¿Cuántas sesiones?

 

Como cada persona es diferente, se adopta un enfoque individual. En algunos casos, una o dos sesiones serán suficientes si se trata de cuestiones o dudas. En otros, se necesitarán más sesiones según las dificultades. Al principio, lo ideal es realizar varias sesiones semanales que se podrán luego espaciar más en el tiempo. Las sesiones se extienden generalmente entre tres y seis meses. 

 

Deontología 

 

Todas las sesiones se llevan a cabo de una manera ética, cuidadosa y respetuosa. No se considerará ninguna actividad sexual de ningún tipo. Tampoco habrá desnudez ni toques corporales ambiguos.