Origen de la rueda a 4 Dimensiones *

 El modelo de la "rueda 4-D" (4-D wheel) fue inventado y desarrollado por la sexóloga y terapeuta sexual norteamericana Gina Ogden. 

El autor observó que la experiencia sexual es, a menudo, multidimensional, y que el deseo y la intimidad se conecta a 4 dimensiones fundamentales (incluso si es sólo forma inconsciente), que son :

 

Las 4 dimensiones de la vida sexual

 

La dimensión física y corporal (body)

El cuerpo es el lugar donde uno puede reconocer y explorar una amplia gama de experiencias sensoriales.

La exploración de la dimension física permite, en primer lugar, experimentar el panel de "sensaciones básicas" que conforma nuestra identidad de género (siscisgénero, transexualo intersexual) y nuestra orientación sexual (hetero, homo o bisexuales) .

En segundo lugar, resalta el tipo de estimulación que nos parece la más erótica. Los elementos de esta dimensión son los 5 sentidos principales: gusto, tacto, olfato, vista y oído. También incluye sensaciones internas (por ejemplo, percepciones del sistema digestivo, corazón o huesos).

Explorar la dimensión corporal permite ver surgir los aspectos positivos  (por ejemplo, a través de un aumento de la percepción o de la conciencia) y negativos (por ejemplo, dolor, rechazo o incluso disgusto, entumecimiento, disfunción presente durante las relaciones sexuales o relacionadas con el orgasmo) relacionados con nuestras sensaciones corporales. 

 

La dimension emocional y afectiva (heart) 

En esta dimensión, podemos ubicar y explorar las diferentes emociones relacionadas con nuestra identidad y orientación sexual. Y buscar a entender cómo nos influyen personalmente o en relación con los demás (componente social).

Además, es posible sentir cómo las emociones presentes pueden verse influidas, incluso afectadas, por nuestro pasado o por un futuro hipotético.

La dimensión emocional incluye los temas del amor, la pasión, la compasión, la empatía, el deseo, pero también los del miedo, la tristeza, la ira o el duelo.

Sus aspectos positivos son, por ejemplo, la capacidad de abrirse a los demás, tener emociones más matizadas, confiar en uno mismo o en los demás, o incluso no querer controlar todo. Sus aspectos negativos son: constricción, ansiedad, desconfianza, tener un "corazón apretado y cerrado", depresión, conflicto, ira, aburrimiento, vergüenza, ... 

 

La dimensión mental (Mind)

Esta dimensión mental es el lugar donde podemos tratar de entender los diversos problemas que afectan a nuestra identidad y emociones sexuales, así que todos los mensajes y las creencias que hemos almacenado acerca de la sexualidad, intimidad y amor.

Incluye la información general que han venido de fuentes externas, tales como la familia, la religión, la medicina, los medios de comunicación, y la cultura (especialmente aquella en la que fuimos criados y educados).

Esta dimensión se refiere a la capacidad de imaginación, intuición, memoria. Pero también tiene que ver con los sueños, fantasías, deseos, intenciones, así que la anticipación y la esperanza.

Los aspectos positivos del trabajo en esta dimensión son por ejemplo: la curiosidad, el discernimiento, la expansión del sistema de creencias, un cierto grado de iluminación, la capacidad de resolver los problemas a los cuales, a veces, nos enfrentamos.

Sus aspectos negativos son: la producción de mensajes y creencias limitantes, los recuerdos negativos, las obligaciones autoimpuestas (como los "yo soy así o " yo "debo"), los juicios rígidos sobre cómo divertirse sexualmente y los "cómo, cuándo y con quién" exponer nuestra sexualidad. 

 

La dimensión espiritual (Spirit) 

Desde la dimensión espiritual se explora y se profundiza el significado  del sexo, del amor y de la intimidad en el contexto de nuestra identidad sexual y de nuestra vida en general (en relación con nosotros mismos y con los demás). 

En ciertos momentos se puede intuir que existe una "fuerza superior" detrás de las cosas y del mundo que podemos llamar "naturaleza" o "energía universal", o cualquier otro nombre (algunos ven la necesidad de nombrar un Dios o divinidades, es decir, asociarlo con una experiencia "religiosa").

Los aspectos positivos que surgen del trabajo de esta dimensión pueden ser un sentido de conexión con el "todo", o el descubrimiento de un significado previamente oculto. A veces se puede sentir la impresión de tener más energía, y de alcanzar un sentido de trascendencia o éxtasis.

Los aspectos negativos resultan en sentimientos de desconexión, depresión, inmovilización, duda e incertidumbre frente a la existencia. 

 

* G. Ogden (2017). Expanding the practice of sex therapy. New York : Routletge.